Pon un código QR en recepción y el paciente saca turno desde su teléfono, sin instalar nada: ve su número, cuántos hay delante y cuánto falta, y recibe el aviso cuando le toca. Quien necesita hora fija la reserva por un enlace tuyo, elige profesional y horario y recibe el recordatorio la víspera. Empezar no cuesta nada: el plan gratis lleva dos ventanillas, el quiosco de la entrada y la pantalla de turnos con llamada en voz alta.
La gente llega una hora antes para asegurar el puesto, la sala se llena de pie y hasta el final del día nadie tiene la certeza de que le van a atender. Quien peor lo pasa es siempre el mismo: el mayor y la embarazada.
Una parte de las horas está en el cuaderno, otra en el chat y otra en la memoria de la auxiliar. Mientras suena el teléfono, quien está delante del mostrador espera a que le hagan caso.
El paciente se olvidó de la hora, la consulta queda vacía veinte minutos, y quien se marchó por la mañana cansado de esperar habría ocupado ese hueco sin problema.
La plantilla monta recepción y consultas, los servicios por ventanilla y la segunda llamada para quien no llegó a acercarse. Se hace en un minuto, sin registro largo y sin tarjeta.
El paciente lo escanea y saca turno en su teléfono. Quien llega sin móvil lo pide en el mostrador o lo toma en la tableta de la entrada, que además imprime el papel.
El número sale en la pantalla de turnos, se anuncia en voz alta y le llega al paciente por Telegram o como notificación push del navegador. No enviamos SMS y ningún aviso se cobra aparte.
El paciente elige especialidad, profesional y una hora libre por un enlace tuyo, la cambia o la anula él mismo sin llamar a nadie, y recibe un recordatorio antes de la visita. Las reservas se sincronizan con Google Calendar y con una suscripción de calendario. Plan Business.
Autorizaciones, toma de muestras y consulta, cada servicio con su prefijo en el número. La ventanilla recibe solo sus turnos y el operador no tiene que adivinar a quién llamar. Plan Business.
Recepción, consulta y caja con el mismo número y la ruta «después», sin volver a hacer cola en cada puerta. Plan Business Pro.
Cada servicio puede tener su propio horario, y la cuota del día evita que alguien espere una toma que hoy ya no sale. Las dos cosas entran en el plan gratis.
El turno es un número y nadie se registra: en la pantalla de la sala no aparece ningún nombre. Si necesitas el apellido, el campo lo activas tú, solo una cuenta verificada puede pedirlo, y el archivo de las colas borradas no guarda datos personales.
La pantalla del turno se abre en el idioma del paciente entre dieciséis disponibles, y la letra grande, el alto contraste y el estado leído por el lector de pantalla funcionan en todos los planes.
Se paga por ventanillas, no por locales ni por visitantes, sin equipos ni cuota de instalación. Uno o dos mostradores funcionan gratis.
No. El turno es un enlace: al escanear el código QR la cola se abre en el navegador del teléfono, sin instalar nada y sin registro. La persona ve su número, cuántos hay delante y cuánto falta más o menos, y recibe el aviso de la llamada por Telegram o como notificación push del navegador.
Sí. En el plan Business son dos listas en paralelo: una de horas reservadas y otra en vivo por el código QR. Para que las dos vayan en una sola lista, con la cita llamada a su hora y la cola en vivo ocupando los huecos, hace falta el plan Business Pro.
No, y ese es el camino principal: un cartel con el código QR en la entrada, cualquier pantalla con navegador para los números y el turno en el teléfono de cada uno. Si el papel hace falta, una tableta en la puerta hace de quiosco e imprime el turno en una impresora corriente, sin comprar un tótem ni pagar instalación. El quiosco entra en el plan gratis.
Las reglas cambian según el país: la Ley 1581 en Colombia, la nueva LFPDPPP mexicana de marzo de 2025, y el RGPD junto con la LOPDGDD en España. La forma más simple de cumplirlas es no recoger nada, y la cola funciona así por defecto: el turno es un número y nadie se registra. Si tu atención necesita el nombre o el teléfono, el campo lo activas tú, solo una cuenta verificada puede pedirlo, el dato se recoge con consentimiento y dura poco, y el archivo de las colas borradas no guarda datos personales. No guardamos historias clínicas ni resultados: el sistema sabe a qué hora vino la persona, a qué servicio y a qué ventanilla, y nada más.
El empleado lo añade a la cola con un solo toque, y en la entrada basta con dejar una tableta haciendo de quiosco: la persona pulsa el botón, recibe su número y, si quiere, imprime el turno en papel. La pantalla dice el número en voz alta, así que nadie tiene que estar pendiente de un móvil. El quiosco entra en el plan gratis.
Para uno o dos mostradores está el plan gratis: hasta dos ventanillas por cuenta y dos empleados por cola, avisos por Telegram y notificación push del navegador, pantalla de turnos con llamada en voz alta, quiosco y estadística del día. El plan Business cuesta 45 € al mes por 10 ventanillas y añade servicios dirigidos a las ventanillas, citas por horario, identidad visual propia y analítica por periodo. El plan Business Pro cuesta 75 € al mes por 30 ventanillas: sin nuestro sello, exportación a Excel, previsión de carga, red de locales e integraciones. Las ventanillas de más se compran una a una, y se paga por ventanillas, no por locales ni por visitantes. Al crear la cuenta, el plan Business Pro queda activo 5 días y no pedimos tarjeta.
Gratis y sin registro. En un minuto tendrá un cartel QR listo y una pantalla de sala.
Crear la cola con la plantilla «Clínica»