En una notaría no hay una cola, hay varias: una firma de reconocimiento se resuelve en cinco minutos y una escritura ocupa media hora, pero las dos esperan en el mismo pasillo. Aquí cada trámite lleva su prefijo y su ventanilla, la gente saca turno con el código QR y espera donde quiera, y antes de sacarlo lee qué documentos hacen falta. Quien necesita hora fija la reserva por tu enlace. El plan gratis cubre dos ventanillas.
Quien viene a una copia simple espera lo mismo que quien trae una compraventa, y al final del día la sala entera calcula mal su tiempo. Las ventanillas rápidas están paradas mientras todos esperan a la misma persona.
La persona esperó cuarenta minutos para oír que necesita una copia más, se va enfadada y vuelve otro día a ocupar otro turno. Ese hueco ya no lo recupera nadie.
La hoja con nombres, documentos y teléfonos se queda a la vista en la entrada, y cualquiera que espere ahí puede leerla mientras pasa el rato.
La plantilla monta tres ventanillas, los trámites de entrega, recogida y consulta, y la nota sobre los documentos que hay que traer. Todo se edita después como cualquier ajuste.
La persona saca turno desde su teléfono y elige el trámite, así que el número ya nace con su prefijo. Quien llega sin móvil lo pide en el mostrador o lo saca en la tableta de la entrada, que imprime el papel.
El número y la ventanilla salen en cualquier televisor con navegador. La voz del navegador funciona en todos los planes; la voz del servidor, igual en cualquier pantalla, entra en el plan Business.
Firmas, escrituras, poderes y copias con su propio prefijo en el número, y cada ventanilla recibe solo los suyos. Pasar un turno a otra ventanilla mantiene el número y avisa a la persona. Plan Business.
Unas páginas breves con lo que la gente pregunta antes de esperar: qué papeles traer, cuánto cuesta, a quién acudir. Aparecen en el quiosco y en la pantalla del visitante, con su propio código QR para llevárselas en el teléfono. En cualquier plan.
Una escritura se agenda por horas, con el notario y la duración real del trámite, y el cliente recibe el recordatorio y puede cambiar la hora él mismo. Plan Business.
Para esperar no hace falta ningún dato personal: el turno es un número. Si necesitas el apellido para la carpeta, el campo lo activas tú, solo una cuenta verificada puede pedirlo, y el archivo de las colas borradas no guarda datos personales.
La atención abre y cierra por horario, con la pausa y los festivos marcados de antemano, y la cuota del día evita que alguien espere un trámite que hoy ya no sale. Entra en el plan gratis.
Titular, administradores y operadores con permisos separados, entrada por PIN, acceso retirado al momento y el registro de quién hizo qué y cuándo.
Se paga por ventanillas, no por locales ni por visitantes, sin equipos ni cuota de instalación. Uno o dos mostradores funcionan gratis.
No, y ese es el camino principal: un cartel con el código QR en la entrada, cualquier pantalla con navegador para los números y el turno en el teléfono de cada uno. Si el papel hace falta, una tableta en la puerta hace de quiosco e imprime el turno en una impresora corriente, sin comprar un tótem ni pagar instalación. El quiosco entra en el plan gratis.
Las reglas cambian según el país: la Ley 1581 en Colombia, la nueva LFPDPPP mexicana de marzo de 2025, y el RGPD junto con la LOPDGDD en España. La forma más simple de cumplirlas es no recoger nada, y la cola funciona así por defecto: el turno es un número y nadie se registra. Si tu atención necesita el nombre o el teléfono, el campo lo activas tú, solo una cuenta verificada puede pedirlo, el dato se recoge con consentimiento y dura poco, y el archivo de las colas borradas no guarda datos personales.
Sí. Cada servicio puede tener su propio horario y su propia duración, así que una escritura se reserva por horas mientras las firmas siguen atendiéndose por cola en vivo. Que las dos cosas vayan en una sola lista, con la cita llamada a su hora y la cola ocupando los huecos, es el plan Business Pro.
La estadística del día entra en el plan gratis: cuántos turnos, cuántos atendidos y la espera media. La analítica por periodo con comparación, horas punta y reparto por ventanilla es el plan Business, y el informe por empleado y la exportación a Excel el plan Business Pro.
El empleado lo añade a la cola con un solo toque, y en la entrada basta con dejar una tableta haciendo de quiosco: la persona pulsa el botón, recibe su número y, si quiere, imprime el turno en papel. La pantalla dice el número en voz alta, así que nadie tiene que estar pendiente de un móvil. El quiosco entra en el plan gratis.
Para uno o dos mostradores está el plan gratis: hasta dos ventanillas por cuenta y dos empleados por cola, avisos por Telegram y notificación push del navegador, pantalla de turnos con llamada en voz alta, quiosco y estadística del día. El plan Business cuesta 45 € al mes por 10 ventanillas y añade servicios dirigidos a las ventanillas, citas por horario, identidad visual propia y analítica por periodo. El plan Business Pro cuesta 75 € al mes por 30 ventanillas: sin nuestro sello, exportación a Excel, previsión de carga, red de locales e integraciones. Las ventanillas de más se compran una a una, y se paga por ventanillas, no por locales ni por visitantes. Al crear la cuenta, el plan Business Pro queda activo 5 días y no pedimos tarjeta.
Gratis y sin registro. En un minuto tendrá un cartel QR listo y una pantalla de sala.
Crear la cola con la plantilla «Documentos»