Tu agenda cabe en un enlace: el paciente ve tus huecos reales, reserva la sesión que le va bien, la cambia o la anula él mismo y recibe el recordatorio la víspera. Tú dejas de contestar mensajes entre sesión y sesión, y las horas reservadas pasan solas a tu calendario. En ninguna pantalla aparece un nombre, solo un número, y quien llega antes espera sin cruzarse con el paciente anterior. Empezar es gratis y no pedimos tarjeta.
Cada cambio de hora son cuatro mensajes, y llegan justo cuando estás en sesión. Contestar al terminar significa alargar el día una hora más.
El paciente no viene y no avisa, la hora ya no se llena, y la conversación incómoda sobre la cancelación tarde la tienes que tener tú a la semana siguiente.
La sesión se alarga cinco minutos, el siguiente ya está sentado en la entrada y los dos se cruzan en la puerta. En una consulta privada eso importa más que el retraso.
Horas por día de la semana con descansos y días libres, y cada tipo de sesión con su duración real: primera visita, sesión de pareja, seguimiento. Las citas y el horario propio entran en el plan Business.
El mismo enlace sirve en tu web, en la biografía del perfil, en la firma del correo y como código QR en la puerta de la consulta. El paciente reserva sin registrarse y sin instalar nada.
La víspera sale el recordatorio por Telegram o como notificación push del navegador, con la antelación que tú elijas, y el paciente confirma o cambia la hora con un toque.
El paciente ve solo los huecos libres y de verdad, elige el tipo de sesión y se queda con su hora. Cambiar o anular lo hace él mismo dentro del plazo que tú fijes. Plan Business.
La cola y la pantalla trabajan con números, no con nombres, y en la sala de espera nadie ve a quién se llama. Para reservar basta un contacto donde recibir el aviso, y ese dato lo decides tú al montar el formulario.
Las reservas se convierten solas en eventos de Google Calendar, y las horas ya ocupadas por un asunto personal desaparecen de la parrilla: no habrá dos citas encima de la misma hora. También hay suscripción de calendario para Apple Calendar y Outlook. Plan Business.
Cuando la semana está llena, el paciente pide aviso en lugar de irse a buscar a otro profesional. Si alguien anula, la hora se le ofrece y se le guarda entre 5 y 60 minutos, como tú decidas. Plan Business.
Antes de la sesión el paciente confirma que viene, y el margen de retraso que fijes decide cuándo la hora queda libre para otro. Plan Business.
La estadística del día es gratis, y la analítica por periodo enseña las horas que de verdad se llenan, las que siempre quedan vacías y cuántas ausencias hubo. Plan Business.
Se paga por ventanillas, no por locales ni por visitantes, sin equipos ni cuota de instalación. Uno o dos mostradores funcionan gratis.
No. El enlace abre la reserva en el navegador del teléfono, sin cuenta y sin instalar nada. Después recibe su cita como una página propia donde ve la fecha, la hora, cómo llegar y los botones para cambiarla o anularla.
Las reglas cambian según el país: la Ley 1581 en Colombia, la nueva LFPDPPP mexicana de marzo de 2025, y el RGPD junto con la LOPDGDD en España. La forma más simple de cumplirlas es no recoger nada, y la cola funciona así por defecto: el turno es un número y nadie se registra. Si tu atención necesita el nombre o el teléfono, el campo lo activas tú, solo una cuenta verificada puede pedirlo, el dato se recoge con consentimiento y dura poco, y el archivo de las colas borradas no guarda datos personales. No guardamos nada del contenido de la sesión: ni notas clínicas, ni diagnósticos, ni historia. El sistema sabe que a las 17:00 hay una cita y si la persona vino, y nada más.
Entonces no la pongas. La consulta puede funcionar solo con el enlace de reserva y los recordatorios: la pantalla de la sala, el quiosco y el cartel son piezas opcionales. Un profesional solo entra de sobra en las dos ventanillas del plan gratis, y las citas por horario son el plan Business.
Todavía no en este país: el cobro anticipado funciona por ahora con una pasarela que aquí no ofrecemos. Lo que sí reduce las ausencias es lo que ya está: recordatorio la víspera, confirmación de asistencia con un toque, margen de retraso y lista de espera que llena el hueco liberado.
Para uno o dos mostradores está el plan gratis: hasta dos ventanillas por cuenta y dos empleados por cola, avisos por Telegram y notificación push del navegador, pantalla de turnos con llamada en voz alta, quiosco y estadística del día. El plan Business cuesta 45 € al mes por 10 ventanillas y añade servicios dirigidos a las ventanillas, citas por horario, identidad visual propia y analítica por periodo. El plan Business Pro cuesta 75 € al mes por 30 ventanillas: sin nuestro sello, exportación a Excel, previsión de carga, red de locales e integraciones. Las ventanillas de más se compran una a una, y se paga por ventanillas, no por locales ni por visitantes. Al crear la cuenta, el plan Business Pro queda activo 5 días y no pedimos tarjeta.
Gratis y sin registro. En un minuto tendrá un cartel QR listo y una pantalla de sala.
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